SmartVote en EmpoderaLIVE 2025: Claves para formar a los periodistas frente a la desinformación

04/02/2026

SmartVote en EmpoderaLIVE 2025: Claves para formar a los periodistas frente a la desinformación

La desinformación no empieza cuando un bulo se hace viral.

Empieza mucho antes, en la formación de quienes tienen la responsabilidad de informar.

Esta fue una de las ideas que centró la participación de SmartVote en EmpoderaLIVE 2025, donde se analizó cómo los cambios en el consumo informativo están redefiniendo el papel del periodismo frente a la desinformación.

Cada vez con más frecuencia, el primer contacto con la actualidad se produce a través de redes sociales y solo después, en algunos casos, se consultan medios de comunicación. Ese cambio de orden influye directamente en la manera en que se interpreta la información y en cómo se configura la conversación pública.

Sobre el escenario, Miguel Paisana, Ana Pinto-Martinho y Raúl Magallón pusieron palabras (y datos) a una realidad incómoda: la batalla contra la desinformación ya se está librando en el entorno digital y tiene una dimensión claramente global.

SmartVote es un proyecto europeo que trabaja contra la desinformación electoral a través de formación y tecnología, con especial foco en periodistas y jóvenes. En EmpoderaLIVE, este enfoque se trasladó a una pregunta central: cómo preparar a quienes van a contar la realidad en un ecosistema informativo dominado por el scroll.

Soberanía Digital Ciudadana como marco de fondo

La reflexión conectó directamente con el eje temático de EmpoderaLIVE 2025, centrado en la soberanía digital ciudadana: la capacidad de las personas para comprender, decidir y actuar de forma informada en el entorno digital.

Desde esta perspectiva, la lucha contra la desinformación no se plantea únicamente como un desafío tecnológico, sino como una cuestión vinculada a los derechos digitales, la participación democrática y el control sobre la información que consumimos y compartimos. Formar a quienes informan se convierte así en un elemento clave para fortalecer una ciudadanía más crítica y consciente.

Cuando la información ya no llega desde los medios

Durante la sesión, Raúl Magallón explicó que las redes sociales y las plataformas digitales se han convertido en la principal puerta de entrada a la actualidad, especialmente entre los públicos más jóvenes.

Este fenómeno no solo afecta al canal, sino también al tipo de contenidos que circulan con mayor visibilidad: mensajes diseñados para generar impacto emocional, simplificar la realidad o reforzar posiciones polarizadas. En paralelo, la pérdida de confianza en los medios tradicionales dificulta la construcción de un debate público basado en información contrastada.

Bulos con pasaporte internacional

Miguel Paisana fue directo: la desinformación ya no es local ni improvisada. Es organizada, profesional y transnacional.

A partir de investigaciones recientes, explicó cómo muchas campañas comparten patrones, estructuras y narrativas que se repiten en distintos países, especialmente en contextos electorales.

Una parte significativa de estos mensajes busca cuestionar la legitimidad de los procesos democráticos, fomentando la desconfianza en el sistema y debilitando la cohesión social. Esta dimensión global hace especialmente compleja su detección y respuesta desde enfoques exclusivamente locales.

¿La respuesta? Formar antes de desmentir

Ante este escenario, SmartVote propone cambiar el orden de los factores: no llegar tarde a los bulos, sino anticiparse.

Más allá de la verificación posterior de contenidos, el proyecto apuesta por reforzar la formación de estudiantes de periodismo y jóvenes profesionales de la comunicación. El objetivo es combinar alfabetización mediática, pensamiento crítico y uso responsable de herramientas tecnológicas, de manera que quienes informen en el futuro cuenten con criterios sólidos para identificar y contextualizar narrativas falsas.

Durante la sesión se presentaron herramientas basadas en inteligencia artificial que permiten monitorizar patrones de desinformación en plataformas digitales como Telegram, tanto en periodos electorales como en situaciones de crisis informativa.

Inteligencia artificial y criterio periodístico

Ana Pinto-Martinho insistió en la necesidad de abordar la inteligencia artificial desde una perspectiva crítica. Sin formación adecuada, estas tecnologías pueden amplificar errores o contenidos engañosos. Utilizadas con criterio periodístico, en cambio, pueden apoyar los procesos de verificación y análisis.

El reto, señaló, no está en sustituir al periodista, sino en integrar la tecnología como una herramienta complementaria al servicio de la calidad informativa.

Una reflexión compartida en EmpoderaLIVE

La intervención de SmartVote dejó una conclusión clara: la lucha contra la desinformación no puede limitarse a la respuesta inmediata ante los bulos. Requiere una inversión sostenida en formación y en el fortalecimiento del periodismo como pilar democrático.

EmpoderaLIVE fue el espacio para poner en común esta reflexión y subrayar que, en un ecosistema informativo cada vez más complejo, preparar a quienes van a informar sigue siendo una de las estrategias más eficaces para proteger la calidad democrática.